martes, 17 de noviembre de 2009

TRASCENDENCIA

Un poco de historia no le hace mal a nadie… Lo trascendente es lo importante

El autorretrato de nuestra existencia humana, sin duda ha sido plasmado a través del arte, dejando como señal todas las experiencias y contactos con el mundo objetivo. Desde las primeras expresiones paleolíticas, hasta las nuevas formas del arte moderno, representan nuestra interacción con el mundo, ya que detrás de cada idea se esconde una historia, un rastro de lo que fue, de lo que otros hicieron por y para los demás.

Estas expresiones no necesariamente contienen palabras ni sonidos, ni necesitan de un instrumento, sólo basta el contacto entre el hombre, su propio mundo y la naturaleza. Esta es sin duda la trascendencia que dejó, el encuentro con los petroglifos del Aconcagua en mi mundo y sus propias manifestaciones.

La historia que este arte esconde en nuestro país es sin duda digna de plasmar en el desarrollo actual del diseño, así como también de dar a conocer mediante nuevas estrategias de difusión, que permitan acercar al ciudadano común como parte del denominado arte rupestre.

El encuentro con los petroglifos, manifestado a través de grandes paredes rocosas y bloques compactos, inspiran a todo aquel ser consiente del arte y diseño histórico, a investigar y conocer sobre las técnicas y tiempo de origen.

Saber por ejemplo que los petroglifos son característicos de la historia local del Valle del Aconcagua y que tienen una fuerte identidad geográfica que se manifiesta hace más de dos mil años atrás. Este arte se manifestó en dos periodos y estilos. Un Periodo Intermedio Tardío entre el año 100 al 1400 D.C.; y un segundo denominado, tiempo incaico entre el año 1400 al 1530 DC

El grabado, a través del raspado y la percusión fue la técnica utilizada por sus originarios. Sus representaciones más comunes fueron las figuras humanas, figuras con tocados o atavíos, rostros con máscaras y otros con una connotación fitomorfa. Sin embargo el motivo de mayor representación es el denominado signo escudo.

El poder empaparse de un arte milenario, el descubrir la esencia de diversos proyectos de diseño basados en estas técnicas es la representatividad que dejó nuestro viaje. Este tipo de representaciones no existieron y permanecen en la historia de manera fortuita ni aleatoria, este arte responde a un conjunto de normas definidas históricamente y que son propias a la forma de entender el mundo por parte de la población originadora, la que según estudios antropológicos, corresponde a la cultura puelche.

Detrás de los petroglifos se esconden rituales, una fuerte relación con la agricultura, la fauna y el amor territorial. Es tarea de los actuales y nuevos diseñadores, artistas y amantes del arte rupestre encontrar las mejores condiciones de difusión que permita una mayor representatividad por lo nuestro, no solo a nivel local sino también nacional y porque no, internacional. La historia plasmada y las técnicas utilizadas son dignas de trascender en este mundo loco, del que algunos pertenecemos… el mundo del arte y el diseño.

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